En medio del
receso del fútbol local por la doble fecha de eliminatorias, traemos a la
memoria un grato recuerdo (uno de los tantos que tenemos) gracias a la
existencia del club de barrio. Hace exactamente 44 años, un 7 de junio de 1968,
Estudiantes le ganaba a Gimnasia por 6 a 1. Además de la abultada diferencia de
goles, la particularidad de este partido es que fue jugado en el estadio del
Bosque.
Los goles
fueron convertidos por el Bocha Flores y Echecopar en dos oportunidades cada
uno, Conigliaro, y el restante, en contra de Segovia. El descuento lo marcó
Maldonado. El Pincha se armó un verdadero festín en la casa del lobo, ratificando
su buen andar en el Metropolitano ’68.
Aquel
clásico fue el número 68 (qué numerito eh) del historial, y encontraba a
Estudiantes en plena época dorada. Hacía menos de un año había sido campeón del
Metropolitano ’67, y sólo habían pasado 22 días de la consagración de la primera
Copa Libertadores. El conjunto de
Zubeldía evidenciaba su alto vuelo futbolístico ganando campeonatos, y también
humillando a su eterno rival.
A medida que
uno recorre la historia de Estudiantes, encuentra todo tipo de argumentos para
demostrar la abismal diferencia que existe con Gimnasia. Hoy echamos por tierra
uno de los últimos hits de la 22 “En el bosque no”, mientras seguimos a la
espera de su ascenso a Primera.
Lo cierto es
que convivimos en la misma ciudad, y por ende tienen el privilegio de ser
nuestro clásico. Hace 125 años que carecen de fundamentos deportivos para estar
a nuestra altura, y los extra-futbolísticos se les están agotando. Cuando regresen, realmente tendrán que ingeniárselas
para que esta tradición siga teniendo sentido.

