viernes, abril 27

SIN NAFTA

El equipo cayó nuevamente de local y sin atenuantes, esta vez 2 a 0 contra el buen equipo de Vélez, ambos goles recibidos en el primer tiempo.
Hasta el primer tanto del Fortín fue un partido parejo como suele hacer Estudiantes, pero ni bien estuvimos en desventaja apareció nuevamente el equipo tibio del último tiempo.
Otra vez nos encontramos en una situación incómoda y con muy malos resultados, el equipo parece desganado y sin una idea de juego. Además, es evidente la falta de motivación de los jugadores.

Párrafo aparte para los responsables del Estadio Único, ya no es suficiente mover partidos por eventos dentro del mismo sino por eventos fuera, precisamente en el playón del estacionamiento, algo que podría haberse realizado en cualquier otro lugar de la ciudad.
Para evitar futuras suspensiones o adelantos de horario cuando permitan hacer fiestas de 15 en los palcos habría que avanzar rápidamente con Tierra de Campeones.

Dejanos tu opinión del partido.

Una década sin el Ruso


Hace ya diez años, fallecía uno de los tipos más entrañables y queridos por la familia pincharrata, y por el ambiente del fútbol en general. Con tan sólo treinta y dos años, Edgardo Prátola abandonaba este mundo víctima de cáncer de colon. 

El Ruso había nacido el 20 de mayo de 1969 en Tolosa. Realizó todas las divisiones inferiores en Estudiantes y debutó en Primera en 1988. En el 1994 le tocó descender con el Pincha, pero tuvo el privilegio de ser el capitán del equipo que lo devolvió a Primera al año siguiente. 

En 1996 emigró al León mexicano, y luego de tres temporadas en el fútbol extranjero, retornó a la Argentina para jugar en Unión de Santa Fé. Su paso por el club Tantengue fue breve, ya que al cabo de un año volvería a vestir la camiseta Pincha. Su último partido fue el 11 de marzo de 2001, frente a Gimnasia. En esos días se hace pública su enfermedad terminal, y luego de una larga lucha, fallece el 27 de Abril del 2002.

A pesar de su corta vida, el Ruso quizás fue uno de los pocos que entendió verdaderamente lo que significa ser de Estudiantes.  Su carácter y personalidad se forjaron en un club que lo preparó para pelearla en los climas más adversos. No es casualidad que haya sido el capitán de ese equipazo que ascendió en el ’95. No cualquiera pediría expresamente jugar un clásico a sabiendas de encontrarse cinco kilos por debajo de su peso habitual. Ese día, entregó literalmente sus últimas gotas de sudor, de esfuerzo,  y nos regaló el triunfo frente a nuestro eterno rival.  

Debutó ganando y se retiró ganando. Enfrentó a su enfermedad durante más de un año y jamás dio indicios de bajar los brazos. Era optimista: soñaba con recuperarse y calzarse nuevamente los botines.  Emocionaba verlo luchar con tanta fuerza: sabía que sus hijas lo necesitaban. Se ganó el afecto de todos adentro y afuera de la cancha. Su muerte caló hondó en todo el mundo del fútbol. 


Parece mentira que ya hayan pasado diez años. Yo era muy chico, y sin embargo recuerdo la conmoción y el dolor que causó la noticia. No vendo humo si les digo que me recorre un escalofrío cuando escribo este homenaje. Nunca tan cierta aquella frase que rezaban las remeras en los festejos de los últimos campeonatos: “Ruso, estás con nosotros”.

miércoles, abril 25

18 años de magia: el debut de La Bruja

Ayer se cumplieron 18 años del debut de Juan Sebastián Verón como jugador profesional en Estudiantes. Aquel 24 de abril de 1994, a la Bruja le tocaba ingresar en el segundo tiempo en reemplazo de Gonzalo Gaitán, en un partido que el Pincha ganaría por 1 a 0 al hoy extinto Deportivo Mandiyú.

Con sólo 19 años, le tocó foguearse en primera cuando Estudiantes disputaba el Clausura ’94, el tobogán final de uno de los ciclos más nefastos de la historia Pincha, que culminaría con la pérdida de la categoría. En ese campeonato sumaría algunos minutos más de rodaje entrando desde el banco, pero sería en la B Nacional donde se afianzaría como titular y se convertiría en una pieza clave del equipo.

En aquel torneo de 42 fechas, la Bruja estuvo presente en 38 partidos y marcó 5 goles. Verón fue referente de un equipo al que le sobraba calidad para jugar en la B, lo cual quedaría plasmado con el ascenso récord en esa misma temporada. Luego jugaría seis meses más en el Pincha; en 1996 pasaría a un Boca repleto de figuras, y ese mismo año, emigraría a Europa. Luego una década exitosa en el Viejo Continente, regresaría a Estudiantes y el resto es historia conocida.

Junto con el debut, la idea es recordar los primeros pasos del Gran Capitán en su formación como jugador. Quedará para más adelante, quizás al momento de su retiro, una revisión más pormenorizada de su extensa carrera. Parece increíble el contraste existente entre la situación que atravesaba el club hace 18 años y lo que es hoy en día. Una enorme parte de este feliz cambio se la debemos a él. Gracias por tanto Bruja!!

 * El video está mal titulado, corresponde al partido del debut de la Bruja el 24 de abril de 1994