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Foto: Olé |
En el análisis estrictamente futbolístico del partido, Estudiantes no mereció perder: en defensa no pasó mayores sobresaltos con los tres en el fondo y Angeleri de líbero, pero tiene muy pocas ideas a la hora de elaborar. Todo se hace lento, con pases cortos sin profundidad ni juego asociado.
También para rescatar el partido de Gil Romero, un pibe que de a poco se va ganando un lugar entre los once titulares (parece que es el reemplazante natural del Chapu) y Silva también cumplió. Jugamos con ocho jugadores de las inferiores y Racing no fue superior ni mucho menos.
Como se darán cuenta decidimos rescatar lo bueno dentro de un panorama para nada alentador. Como se mencionó anteriormente, no encontramos el rumbo, el equipo no tiene actitud ni fuerza para ir a buscar los partidos, da la sensación que estamos en un estado de fragilidad extremo: aguantamos hasta que nos hagan un gol.
Ya queda claro que será otro torneo "de transición". Quedan doce fechas, tenemos que empezar a sumar para redondear una campaña que no nos genere complicaciones para el año que viene.