sábado, agosto 18

Crónica del Clásico del Siglo


18 de agosto de 1996, ya pasaron 16 años. Era un domingo fresco pero soleado, de los que te seducen a ir a patear un rato, bien  abrigado, al parque Saavedra. Sin embargo esa tarde jugaba Estudiantes. Ese día almorzamos más temprano que de costumbre,  y rajamos para la cancha con mi viejo y mis hermanos. En el auto no se hablaba: cada uno sobrellevaba la situación como podía. Hacía una semana que la misma pregunta retumbaba en la cabeza de los cuatro: ¿Y si nos dan la vuelta en la cara? 109 años de amargura, sin salir campeones, y se venía a dar esa chance.  Justo contra nosotros, y en casa.

Estacionamos en el lugar de siempre, en la esquina que confluyen el diagonal 78 y calle 55, y encaramos para la cancha. Pasamos los cacheos policiales, y con la voz del estadio de fondo, entramos a la tribuna de 55. Caminamos todo por el borde del alambrado hasta llegar a la ochava que estaba respaldada por el enorme pino del predio.

Subimos algunos escalones, y  nos sentamos sobre un tablón que tenía paraavalanchas. Recién ahí levanté la vista y aprecié el panorama general: todavía faltaba una hora y media para que arrancara el partido y la cancha estaba en un 70% completa. Respiré hondo, y ese olor tan particular mezcla de los choripanes asándose y de muchedumbre amontonada, me tranquilizó. Era sólo un partido de fútbol, y encima contra los pingüinos. El año pasado casi que se les daba, pero San Mazzoni los vacunó, y a guardar los petardos. Este año, de vuelta la misma historia. ¡Qué fixture de mierda! ¿Quién iba a creer que llegarían a la última fecha con chances?

Llegaron los bombos y las trompetas, y arrancó la fiesta. La parte que más me gustaba: la previa. Lindo momento para bajar la tensión y nerviosismo. Entre canto y canto, se hizo la hora del partido. La cancha explotaba. Salieron los equipos y una lluvia de papelitos y serpentinas cubrió el campo de juego. Ya no se oían las publicidades que emanaban de los altoparlantes. Una cabellera platinada me llamó la atención. Era Martín, que junto con el mellizo y Castrilli de por medio, definían quién sacaba. El resto de los jugadores se movían y elongaban a la espera del arranque del partido.

Lo viví como si fuera el último de mi vida. Ya me había tocado soportar un descenso, pero esto era demasiado. Había que ganar como sea.  El encuentro había arrancado cerrado, con pocos espacios, típico clásico en que ambos equipos se juegan mucho. Pero vino ese córner, la pelota quedó bollando en el área, y el Rulo Paris la mandó a guardar. Se desató el delirio. De ahí en más no paramos de alentar. Terminó el primer tiempo y disfrutábamos de la frustración de los primos.

Ni el gol del empate del Pampa Sosa podía revertir la situación. Mi viejo, que tenía prendido un auricular a la oreja, nos ponía al tanto de cómo venía la mano en el Amalfitani. Vélez e Independiente empataban 0 a 0, y el campeón era el conjunto de Liniers. Cuando Castrilli señaló la mitad de la cancha, nos abrazamos todos. Con mis hermanos y con los que tenía la lado. Todo el estadio rugía el “¡que de la mano, de Timoteo, otros cien años van a esperar!”  mientras los primos bajaban los escalones, y si retiraban cabizbajos, como hacía un año, como hacía 109.


5 comentarios:

  1. ¡Que lindos recuerdos! ¡excelente amigos!
    Saludos!

    ResponderEliminar
  2. Que linda tarde por favor! como festejamos!!!

    ResponderEliminar
  3. Recuerdo claramente ese día. Lo primero que se me viene a la cabeza es que estaba seguro que no iban a dar la vuelta en nuestra cancha. No sabía como pero no la iban a dar.
    Les gritamos el gol falso a los 10 minutos y ellos estaban nerviosos. No me refiero a los 22, que estaban mudos como siempre lo están en los clásicos.
    Recuerdo el penal atajado de Chila a Burru y todavía se me pone la piel de gallo. Tremendo. Como gritamos, como disfrutamos, como les festejamos ese empate en la carota. Tomá tripero cagón.

    Y nos despedimos todos cantándole a esa cabecera amarga: "AY AY AY QUE RISA QUE ME DA, QUISIERON DAR LA VUELTA EN LA CASA DE PAPA"

    Gran recuerdo y gran crónica Nolo, gracias!!!
    El Brujo
    @elbrujo11

    ResponderEliminar
  4. Estoy viendo el partido de Es7udian7es vs San Lorenzo... Mamita, cada vez más parecidos a la década de los 90, o rumbo a eso vamos. No jugamos a nada y además tenemos una manga de perros sin hambre de gloria.

    Manteniendo a los viejos casi retirados, Alayes, de sabato, angeleri,mamita, si son hinchas que vayan a la tribuna a alentar y no roben más... el famoso Romám Martinez desastroso,Por favor!

    Todo es decadencia... hasta el blog este, que ahora ya no tiene ni comentarios... a dónde se fueron Espiro, Jorge etc etc...

    Toda una imagen del momento que estamos viviendo... no logramos mantener el respeto que habíamos logrado durante el lustro Verón...

    Una lástima... Toda la debacle desde que dejaron ir a Sabella. LAMENTABLE. QUE PENA ME DA.

    ResponderEliminar
  5. Mr Trama todo bien pero hoy estudiantes jugo el mejor partido de la er Cagna, y me animo a decir de mucho de la era Zucarelli - Azconzabal - Russo.

    Hoy se jugo bien, firmes atras, se tuvo cierto juego asociado y solo falto justeza arriba.

    Sin animo de polemizar hoy me gusto, ademas de poner el contexto de la derrota anterior la cancha de SL siempre dificil

    ResponderEliminar